Mundo ficciónIniciar sesiónANA.
—Te juro que estuvo la noche aquí —Mi voz es cada vez más audible, pero mi padre parece no escucharme.
—No Ana, es imposible, entiende que él…
—Lucilda, tú debes saber —casi gritó, cuando la veo entrar a la habitación con las manos en una band







