Mundo de ficçãoIniciar sessãoMARTÍN
—Si, ya despertó, tuvieron que ponerle sedantes la primera vez y luego despertó un poco aturdida, pero se quedó conversando con su padre —Lucilda, estaba relatando cada cosa que había pasado con Ana—, no quiso hablar con los investigadores, se colocó histérica de nuevo, pero es, Ana, ¿sabes? —la escucho soltar el aire de sus pulmo







