Mundo ficciónIniciar sesiónMARTÍN.
—Otro trago —ya no soy consciente, ni del lugar de mala muerte en el que estoy, ni del día, ni de la hora, ni de a quién acabo de pedirle un trago más.
Hace tres días me enteré que Ana salió del hospital, intenté ingresar a su viejo apartamento, pero me enteré que su padre lo había vendido, quise buscarla, pero recordé la promesa que me había hecho, alejarm







