Lanza la primera piedra.
Esa noche ninguno de los dos volvió a casa. Alice decidió pasar la noche en un hotel, pero le fue imposible dormir, mientras que Dalton fue directo al mismo bar que tanto había frecuentado en las últimas semanas y bebió hasta perder la conciencia.
Alice se encontraba en la habitación del hotel, la luz tenue de la lámpara apenas iluminaba el espacio. Sentada en la cama, miraba por la ventana, perdida en sus pensamientos. La ciudad vibraba bajo el manto de la noche, pero