La llamada
Alice sintió cómo el mundo se desmoronaba a su alrededor en el instante en que escuchó la voz de Andrés al teléfono. Su corazón se detuvo por un segundo, y una ola de pánico la invadió.
—¿Qué? ¿Cómo? ¿Estás seguro? —Las palabras salían de su boca como un susurro entrecortado, incapaz de procesar la gravedad de la situación.
Andrés, con voz firme, pero comprensiva, le explicó que Dalton había tenido un accidente grave y que lo estaban atendiendo de inmediato. Alice no podía pensar con