La cirujana mantuvo su mirada fija en ellos y respondió:
—No quiero adelantarme a nada, ni darles falsas esperanzas; cada caso es único. Solo les pido paciencia y confianza en el equipo médico…
Alice sintió que el mundo giraba a su alrededor mientras absorbía cada palabra. La incertidumbre era abrumadora; no sabía si debía llorar o mantenerse fuerte. Con voz apenas audible preguntó:
—¿Cuánto tiempo tenemos que esperar?
La cirujana se quedó en silencio unos segundos antes de responder:
—Las próx