Conforme Alice relataba toda su historia el rostro de Dalton Cambiaba radicalmente de un estado al otro, pasando por incredulidad, luego a burlón, después incomodidad que se transformaba en fatiga y luego volvía a la incredulidad.
—¿Algo te suena familiar? —Preguntó la castaña haciendo una pausa para ver si seguía prestándole atención.
Dalton tragó saliva y desvió su mirada hacia la puerta de la habitación.
—Ya lo recuerdo… Recuerdo todo, pero… no sé si quiero seguir con esto. —Sentenció.
—¿A q