La sangre de Alice se heló al ver el nombre de Damián parpadeando en la pantalla de su teléfono. Sabía que contestar esa llamada podría significar muchas cosas: un enfrentamiento directo, amenazas, o quizás una nueva información crucial. Tomó una respiración profunda y miró a Moscú, quien asintió lentamente, indicándole que debía contestar.
—¿Hola? —Dijo Alice, tratando de mantener su voz firme.
—Alice, qué sorpresa que respondieras tan rápido —La voz de Damián era fría y calculadora. —Me enter