Capítulo 110 – Abriendo la puerta de mis inseguridades.
Entre a esa habitación, como balde de agua fría, cayó en mi el recuerdo de su rechazo… golpeando mi corazón de forma muy dolorosa… Jamás me imaginé sentirme así estando en el palacio.
Mi conciencia se nubla ante esa idea aberrante, lo veo moverse con familiaridad por toda la habitación, mientras yo solo estoy sentada en un pequeño sofá… como si nada me pareciera cómodo, me siento como si estuviera en una tierra desconocida.
—Alana… ¿te sientes bien? –Isaac se pone de cuclillas frente a mi, el