Los nervios se estaban apoderando de mí, pero debía obedecer, Isaac se via muy serio sus movimientos eran lentos y sigilosos, rodeo mis hombros para ocultarse detrás de las modernas cortinas de lino que envió Eva… mi corazón palpitaba con fuerzas mientras abrazaba a Yared.
—conten la respiración. –susurro sobre mi oído, trayendo más misterio al momento.
Mordí mis labios al hacer la pie de la letra lo que me ordenaba, de pronto quedé petrificada cuando vi que algo saltó desde la ventana a la