Capítulo 33: Un acercamiento.
Las miradas de ambos Alfas se mantenían fijas, como dos depredadores en la cúspide de su territorio, listos para luchar por el control absoluto.
La tensión en la habitación era palpable, y cada palabra parecía ser una chispa que podía provocar el más grande incendio.
Yara no estaba dispuesta a ceder, y el hombre parecido a Brad parecía estar disfrutando del juego de poder.
Yara, a pesar de su duda, asintió con firmeza.
—Si crees que el rey lobo o su heredero se moverá por ti, entonces ¡Hagámo