Capítulo 118: Epílogo.
El corazón de Roxana latía con fuerza mientras se acercaba a la entrada del aula magna.
Sus pasos resonaron en el pasillo, marcando el ritmo frenético de su emoción contenida. Podía sentir cómo cada respiración era un suspiro de anticipación, una cuenta regresiva hacia el instante en que vería cristalizados años de esfuerzo y sueños.
—¿Pueden creerlo? —preguntó ella, girándose hacia los rostros amorosos de sus padres, porque Nubia había ocupado el lugar de su madre, y sus suegros, quienes la f