021. ¡ALGUIEN SE LLEVÓ A MI HEMBRA!
AMALIA
Cuando vi a la prometida de Edgar, supe enseguida que estaba en problemas.
Sobre todo al mirar a sus ojos vidriosos, cambiando a un color raro y los caninos demasiado largos y afilados para ser los de una humana.
Ahora que sabía la verdad, no dudaba más de mi juicio, ella, era como Ajax y Edgar.
Además, el odio que destilaba me decía que esta mujer conocía todo nuestro pasado.
— ¿Qué… qué quieres de mí? Déjeme en paz, no le he hecho ningún daño – le dije dando un paso atrás, lista pa