018. SECRETOS
AJAX
Nuestros gemidos lujuriosos hacen eco junto con el agua de la ducha caliente, el vaho empaña las paredes y nuestras respiraciones erráticas se entrelazan.
Mis caninos salen, mis ojos cambian a los de Conall, pierdo el control y bajo mi cabeza, movido por el instinto, mordiendo con fuerza su hombro derecho.
El dulce sabor de su sangre me lleva al frenesí del orgasmo y ahogo mi gruñido lobuno en su piel, mientras me corro inundando de semen su espalda y su culo.
— ¡Aaahhh Ajax…! – Amalia, gi