LEVY RIZZO
La voluntad de un hombre está a la merced de su debilidad y mi debilidad es mi familia, mi amada esposa y la princesa de la casa, esa pequeña que tiene los ojos iguales a los míos y tan parecida a mi amada esposa, hace de mí su marioneta.
- Vamos papá yo lo quiero.
- A tu madre no le va a gustar.
- Primero puede que se enoje, pero después le va a gustar.
- Princesa, es mala idea.
Salimos del centro comercial con los encargos de mi amada y con un extra que espero no sea un problema.
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