C162-NO SE TRATA DE TI
Savanna pisó el acelerador a fondo, sintiendo cómo los neumáticos del SUV patinaban, el motor rugió, y logró romper la verja de seguridad lanzando astillas de hierro hacia los atacantes, pero la libertad duró escasos kilómetros.
En la carretera principal, el destino se volvió oscuro.
Tres vehículos negros, pesados y sin matrícula, se posicionaron con una sincronía militar, cortándole el paso por el frente y encerrándola por los laterales. Savanna frenó en seco, quedando at