Capítulo Catorce
~Monique~
Me quedé de pie en un rincón de la habitación viéndolo desangrarse. El fuerte golpe en la puerta me sobresaltó.
"¿Stefan?", resonó la voz de Luna. "¿Qué pasa ahí dentro? ¿Estás bien? Oí gritos."
Siguió gimiendo de dolor, con el pecho subiendo y bajando con fuerza. "Estoy aquí... Estoy aquí, ayúdame", gritó, jadeando con dificultad.
Una sonrisa muerta se dibujó en mi rostro mientras caminaba lentamente hacia él.
"¡No te acerques más!", ladró, encogiéndose.
Me detuve a pocos metros de él, ladeando la cabeza mientras veía sus manos temblar contra su estómago, la sangre filtrándose entre sus dedos y manchando el suelo bajo él.
"Eso es lo que tienes que hacer. Hablar, hablar, pero nunca detenerte a razonar. ¿Cómo se supone que te va a ayudar si tienes la llave?", resoplé. Los golpes persistieron.
¡Stefan! ¡Stefan, me oyes! —continuó gritando Luna—. ¡Abre!
Su respiración se volvió entrecortada; el pánico finalmente eclipsó el dolor. Buscó a tientas en su bolsillo