C102- MORADORES DEL PANTANO
Maddox desenvainó su espada con un movimiento fluido.
—Nunca había olido algo así —murmuró, colocándose espalda contra espalda con Axel.
Tristan cerró los ojos un momento, concentrándose. Cuando los abrió de nuevo, el verde habitual había sido reemplazado por un dorado brillante con pupilas verticales, como las de un reptil. Su transformación parcial, la marca de su sangre mezclada, siempre causaba escalofríos incluso entre sus aliados.
—No son lobos —dijo, su voz má