Mundo ficciónIniciar sesiónLa primera nevada del invierno caía lenta, espesa, envolviendo la villa en un silencio blanco. Las luces del camino parecían flotar en el aire, y los copos se quedaban un segundo sobre las ramas antes de disolverse.
Por la entrada del jardín avanzaban dos figuras. Seiya venía sonriendo, el paso ligero y los ojos brillantes. Pensaba en el taller de Erissu, en cómo el proyecto seguía creciendo a pasos agigantados por sí mismo y en la dedicación







