Capítulo 46. Desde hoy, también soy tuyo.
La velada se deslizó entre platos bien servidos y copas que nunca quedaron vacías. Las historias de Japón se robaron las risas de la mesa, con Seraphine y Seiya encadenando anécdotas que hicieron olvidar por un rato el protocolo de la cena. Eliot, aunque trató de mantenerse sereno, no pudo disimular del todo los celos: cada sonrisa compartida entre ellos era un recordatorio incómodo de lo cercanos que parecían.
Cassian, por su parte, no apartó los ojos de Seraphine en toda la noche. Fascinado p