Capítulo 47. Así nace Erissu.
El coche se detuvo frente al viejo taller y, uno a uno, bajaron. El portón chirrió al abrirse y el olor a polvo viejo salió a recibirlos. El espacio, aunque limpio, dejaba ver sus años: máquinas alineadas contra la pared, mesas largas de corte y un aire detenido en el tiempo.
Seraphine fue la primera en adentrarse. Caminaba despacio, tocando aquí y allá, revisando los bordes de una máquina, tanteando la superficie de una mesa, como si estuviera leyendo una historia escrita en manchas de tiza y