Capítulo 24. Promesa en voz baja
La sala de juntas de Oshōri estaba más concurrida de lo habitual. No era una reunión ordinaria; se trataba de la primera junta con todos los accionistas después de varios meses de ausencia de Eliot Foster. Había evitado asistir a las anteriores con excusas bien calculadas, pero esa mañana estaba allí, puntual, con la compostura que lo caracterizaba, para la mayoría de los presentes no pasaba de ser un socio más recuperando su lugar en la mesa.
La reunión transcurría con los saludos iniciales y