Capitulo 173. Arraigo.
La luz pálida del amanecer invernal se filtraba sutilmente a través de las cortinas pesadas, dibujando líneas tenues sobre el suelo de la habitación principal. Afuera el aire de la mañana conservaba ese frío espeso y característico de la época, pero el interior permanecía resguardado bajo una calidez reconfortante. Sobre la cama Eliot dormía profundamente, con el rostro relajado y la respiración pausada; mientras a su lado Seiya y Eriss lo observaban en un silencio cómplice.
Con un ademán paus