Capitulo 125. Mochi.
La mañana llegó despacio, lavada por la lluvia de la noche anterior. El cielo estaba claro, todavía fresco, y el aire que entraba por las ventanas abiertas tenía ese olor limpio que quedaba después de un aguacero largo. La casa estaba en silencio, un silencio nuevo, distinto al de la propiedad principal: menos cargado, más liviano.
Shun bajó las escaleras arrastrando un poco los pies, todavía medio dormido. Llevaba el cabello revuelto, la camiseta larga y su mente estaba en ese estado blando de