Mónic sí lo sabía.
Se acababa de enterar de que estaba en busca de trabajo y mujer, pero no como todo el mundo —por la ilusión de una familia ni nada de esa mierda—. Él estaba en busca de los beneficios que su padre le había quitado. O por lo menos, eso había dicho su mejor amigo.
No estuvo mucho con Chelsea; subió a su cuarto y trató de dormir. La noche fue larga. No pudo conciliar el sueño hasta muy entrada la madrugada.
Lo mismo pasó con Logan, pero no le quedaba más que darle su espacio a y