“Pues qué manera de agradecer”, pensó de inmediato.
—No tenías que hacerlo si solo era por eso —le recriminó. De cierta manera, su orgullo se sentía herido. No lo había besado porque lo deseara, simplemente por compromiso.
—No te quejes y ve a descansar, que ya me llegó sueño —trató de ignorarlo y se acomodó para dormir.
Lo había dejado muy confundido, al igual que lo estaba ella.
No entendía por qué había tenido aquel impulso, pero había sido lo mejor de lo mejor.
Toda aquella tormenta que hab