Theo esperaba que, luego de contarle aquella historia, Anya reaccionaría de una manera completamente diferente a la que lo hizo.
Esa noche no pudo pegar los ojos, pues el secreto que tanto guardaba, por fin, había sido revelado y no sabía qué venía después.
Mientras el hombre esperaba a que el cansancio lo venciera, su móvil iluminó su habitación al recibir un mensaje.
- “No importa lo que suceda, ¿Sabes que te amo? ¿Verdad? ¡Cuídate!”
Aquel mensaje, por un momento lleno su alma, no lo querí