Volteo a ver a Jefferson y el me besa castamente. —Necesito pedirte algo más.
—¿Ahora que fantasía quieres cumplir?.
Ambos sabíamos perfectamente que cuando uno llama al otro, era porque teníamos algún fetiche y sea donde sea el lugar lo cumplamos pero ahora es distinto, ya que aunque no lo admita en vos alta deseo estar en los brazos de mi Demonio nuevamente.
—¿Prometes aceptarla, sea cual sea?.
—Claro —dijo acomodándose pero yo lo detuve ya que debíamos esperar.
—Jeff, —tomo el valor para de