69. Desastres naturales
Avanza con pasos lentos a la cama, su abuela se levantó dejando el espacio a mi lado para que él se sentara y nos miramos frente a frente, los ojos grises de Rexon estaban ligeramente humedecidos, apreté los labios, en cuánto él se sentó comencé hablar, la culpa me carcomía, pensaba que todo esto se pudo haber evitado si hubiera abierto la boca antes.
—Siento tanto que te enteraras de todo esto por otra boca y no la mía, te lo juro que te lo iba a decir aquella noche que me hablaste de tu pasa