200. Con las manos limpias
Lluvia.
Todos están sorprendidos por lo que dije, y no me pienso retractar, pero la que parece más conmocionada con todo esto es la misma Devora, su mirada y rostro reflejan la desesperación que está experimentando en su interior, se siente humillada, llena de vergüenza.
— ¿Qué vas a hacerme? Tienes pensado torturarme antes de - escupe llena de molestia, pongo en blanco los ojos, limpio la sangre que tiene la daga en la manga de mi blusa.
— Ya te dije que no soy igual a ti, tú eres una asesi