179. Alma fracturada
Nadie dice nada, espero que lo hagan, pero el silencio se alarga, espero el sonido de alguna voz para interrumpir y decirle a Colier que es una mala idea, pero no llega, al final soy yo la que protesta.
— No... - las miradas se van a mí, poso mis ojos en los demás, que me miran extraño, no entiendo como esa idea no les parece una abominación.
— Ella no merece tu piedad Lluvia.- miro a Kurt, la desaprobación en su mirada solo me causa enojo, niego con la cabeza porque esta vez no se trata de e