162. Nacimiento inoportuno
El dolor me golpea nuevamente, además de un movimiento inquieto de los bebés que me acalambra las costillas, me muerdo los labios para no gritar.
El dolor no hace más que crecer y la máquina emite sonidos que me están poniendo peor... sin pensarlo me deshago de todas las cosas que tengo conectadas y solo así el ruido de la máquina cesa y se queda todo en silencio.
A duras penas me agacho para tomar el celular, avanzó, pero con cada paso siento como agua sale de entre mis piernas, mi pantalón