—Gracias por venir, no sabía a quién más llamar —dijo Sara, guiando al hombre hasta la terraza.
—Llamaste a la persona correcta. Los del gobierno no suelen tomar las mejores decisiones en estos casos.
Eso no tenía que decírselo, le bastaba a ella recordar el caso de Iván Reyes y su injustificada muerte a manos de los militares.
Marcos Barra, voluntario del refugio de lobos, se dispuso a abrir el ventanal luego de observar unos instantes al animal. Sara retrocedió. Sus dedos fueron hacia la cade