Durante sus años en la academia, Sara había leído sobre el síndrome del miembro fantasma y cómo las víctimas de alguna amputación podían continuar percibiendo dolor o comezón en el miembro que ya no existía. Había una explicación científica relacionada con el sistema nervioso y su funcionamiento y cómo nos permitía tener un mapa mental de todo el cuerpo, que recordaba cada parte, aunque ya no existiera. En eso pensó por unos segundos Sara. A eso se aferró para no derrumbarse, a buscar la explic