El rostro de Estrella se enfrió cuando los hombres se marcharon, su expresión mostraba una calma impropia para su edad. Estaba muy tranquila cuando sacó su teléfono y llamó a Héctor, quien rápidamente contestó.
—Jefa, ¿qué pasa?
Estrella habló con rapidez y le contó brevemente la situación que estaba viviendo.
—¿De verdad le ha pasado algo a Claus? —Héctor frunció el ceño.
No creía que alguien tan precavido como Claus fuera a tener un accidente. Era obvio que algo no estaba bien con el coche, s