Después de comer, León fue directo a pagar la cuenta, y Claus salió del reservado para ir al baño.
Para su sorpresa, León aún no había llegado al mostrador de pagos, como si estuviera esperando específicamente a Claus.
León tenía una presencia cálida pero una mirada bastante penetrante. Incluso sonriendo, transmitía una sensación de indiferencia.
Claus, con su propia elegancia fría, no necesitaba decir mucho. Con una sola mirada, podía enviar escalofríos por la espalda.
Ambos tenían una fuer