Condujeron durante casi media hora hasta llegar a su destino.
Estrella bajó del coche y, al ver la escena frente a ella, quedó muy sorprendida.
Frente a ellos se encontraba un castillo, cada rincón irradiaba un aire bastante artístico.
En las paredes del castillo, había numerosas enredaderas entrelazadas con muchas flores silvestres desconocidas, dándole así un aspecto fresco y hermoso.
León también bajó del coche. —Vamos adentro—dijo.
—¿Hermano mayor, esta es tu casa? — Estrella estaba inc