Estrella y Yune esperaban ansiosamente a un lado, sin moverse. Esa noche, el coche de Claus fue rescatado del río, pero Claus no estaba dentro.
Al ver el coche, Yune no pudo contener el impulso y preguntó continuamente, agarrando la mano de uno de los miembros del equipo de rescate:
—¿Dónde está Claus? ¿Dónde está?
Los miembros del equipo de rescate comprendieron la ansiedad de Yune, por lo que uno de ellos la reconfortó en voz baja:
—Señora Burgos, no se preocupe. Hemos estado buscando durante