Estrella pasó el día en la escuela sin rumbo ni motivación, pasando el tiempo entre dormir y jugar videojuegos. Los profesores ya estaban acostumbrados a ello. Después de las clases, se dirigió al hospital, ya que al día siguiente era fin de semana y Estrella planeaba pasar tiempo con Rosalía, su abuela. Desde que su otra abuela falleció, Rosalía se convirtió en la primera persona que le causaba una buena impresión.
Rosalía también disfrutaba hablar con Estrella y su rostro se iluminaba al verla