Ocurrió algo tan importante, y Estrella también recibió la noticia.
Corrió al hospital con el alma en vilo.
Al ver a Claus acostado en la cama de hospital, los ojos de Estrella se pusieron rojos al instante. —¿Cómo estás? —preguntó ella.
A veces, Estrella realmente sentía que la vida de Claus era demasiado dura.
Dios le dio algunas cosas, pero al mismo tiempo le arrebató algo aún más importante.
Siempre lo ponía en situaciones tan peligrosas.
Al escuchar ruido, Claus levantó la cabeza y la