Serena y Sebastian son los últimos en sumarse a la mesa a la hora de la cena. Mare comenzaba a impacientarse porque no habían llegado, pero finalmente están aquí. Los oí reír mientras se acercaban, una clara señal de que lograron resolver sus diferencias. Me siento orgullosa de mi hermano, es un buen padre, muy distinto al nuestro, que no se ocupaba de nosotros en lo más mínimo. Ni siquiera se molestaba en comer con nosotros, siempre lo hacíamos en la cocina, con los empleados domésticos.
Antes