EN VEINTE AÑOS
Después de la noche que compartieron en aquel cuarto con decoración casi virginal de Ivette, Vincent estaba convencido de que esa había sido la primera noche del resto de su vida de su vida.
Él fue el primero en despertar, y pasó buen rato antes que decidiera moverse. Estaba allí, absolutamente extasiado observando cómo ella descansaba, desnuda en sus brazos. La densa y lustrosa cabellera negra azabache, era como un manto negro que cubría parte de los hombros y la espalda.
Ella