—¿Por qué decidiste quedarte conmigo? —preguntó Zoey. Volvió a abrir mucho los ojos al ver el imponente tamaño de Drago. Se sentía exhausta. Sentía los brazos y las piernas pesados y su sexo le palpitaba, sensible y en carne viva de tanta fricción. Se preguntó, con algo de miedo, si esos hombres tenían intención de detenerse.
—Como esta noche voy a estar con tu hermana —explicó Thomas mientras se acercaba para calmar la creciente inquietud de Zoey—. Te quedarías aquí sola, así que Drago va a que