Pierre
Desperté con el ardor punzante de la piel quemada aferrado a mis piernas como un recordatorio cruel de mi propia debilidad.
El hospital olía a químicos baratos y a derrota. La luz artificial me cegaba un poco, pero el dolor era lo suficientemente real como para anclarme a este infierno que ahora habitaba.
Flashback
Cuatro días. Habían pasado cuatro malditos días en un estado semiconsciente, drogado hasta los huesos con analgésicos que me mantenían dócil, inmóvil… inútil.
Sandra estaba