Paulina
Estaba sentada en mi lugar favorito de la habitación, ese que da justo a la ventana.
Amaba la vista. El patio estaba muy bien cuidado. El verde del césped y las flores parecían brillar bajo la luz del sol.
Tenía las piernas cruzadas y una manta sobre los hombros.
"Hubiera traído una taza de té..." pensé arrepentida de haber salido corriendo de la cocina.
"Deberías haberte quedado... La comida se veía deliciosa... Y ni que hablar nuestro anfitrión..." Y ahí estaba otra vez mi concienc