Mundo ficciónIniciar sesiónDante no podía creerlo
Se había lanzado. Sin pensarlo. Sin saber dónde estaba.
Retornó tan rápido a su forma humana que incluso le dolió. Corrió hacia el borde el balcón mirando hacia abajo y viendo caer a el lobo desde el segundo piso, hasta caer en el primero, sobre la alfombra que debía haber amortiguado un poco la caída. Agradecía por primera vez que su mansión solo poseyera dos plantas o podría haberse matado de estar en otro más alto.
De todas formas, la caída ha







