Laura pasó el resto de la tarde frente al ordenador, con los dedos pegajosos por el vino derramado y la mente funcionando a una velocidad peligrosa. No había vuelto a beber. El alcohol le nublaba el juicio, y ahora necesitaba claridad. Necesitaba cada neurona despierta, cada recuerdo accesible, cada rencor bien afilado.
Lo primero que hizo fue buscar a Vanessa en redes sociales. No encontró casi nada. Una cuenta profesional en LinkedIn, actualizada con su nuevo cargo en Gaudí Global. Una foto d