JULIA RODRÍGUEZ
Mi cuerpo se tensó, era como si algo estuviera mal y ese presentimiento fuera lo suficientemente fuerte para hacerme abrir los ojos. Cuando me di cuenta estaba sobre la cama de la habitación, con las cortinas entreabiertas dejándome ver la luna alumbrándome. Giré hacia el otro lado, queriendo buscar a Matt, pero no estaba, entonces recordé lo que había pasado por la tarde, como lo había visto en la televisión y de nuevo sentí ese dolor punzante carcomiéndome el pecho.
Me quedé