3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 14. Otra salida
3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 14. Otra salida
Cassian prácticamente arrastró a Athena fuera del hotel. En cada movimiento había una urgencia feroz, una certeza peligrosa de que quedarse un segundo más podía costarles algo irreparable. Para ella, el lugar había dejado de ser un refugio en el mismo instante en que había visto el pasaporte destrozado. Y para él era como la confirmación de un desastre que había estado tratando de evitar toda la vida.
Pero apenas cruzaron el umbral del hotel, Athena se quebró por completo. Las lágrimas le brotaron sin aviso, desordenadas, calientes, como si el miedo que llevaba meses conteniendo hubiera encontrado por fin permiso para salir. El llanto le sacudía los hombros y le robaba el aire, y por primera vez desde que había regresado, dejó de fingir que podía con todo.
—¡Yo no le dije lo de mis hijos a nadie! —sollozó mientras caminaban hacia el auto, tropezando casi con sus propios pasos—. ¡A nadie, Cassian… te lo juro! No quería que tú lo supieras… y