3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 13. Un momento para elegir
3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 13. Un momento para elegir
Cassian retrocedió un paso casi de forma instintiva. Aquella frase se estalló en la cabeza y se le incrustó en el pecho como astillas imposibles de sacar. Athena, en cambio, no dio un solo paso atrás. Se mantuvo firme, con los hombros rectos y la mirada clavada en él, como si por primera vez en mucho tiempo no estuviera dispuesta a ceder ni un centímetro más.
—Eres un hombre cruel —le dijo sin rodeos, sin adornos—. Amargado. Vengativo. Y lo último que quiero para mis hijos es un padre que se desquite con ellos por todo el odio que lleva dentro.
—¡Yo jamás haría eso! —le gritó con una reacción instantánea—. ¡Jamás lastimaría a unos niños! ¿Me oyes? ¡Nunca!
—¡¿Y qué crees que es separarlos de su madre?! —replicó ella—. ¿De verdad crees que eso no es hacerles daño?
La pregunta quedó flotando entre ellos, pesada, densa. Cassian abrió la boca para responder, pero por primera vez, la lógica que siempre usaba como escudo no le servía.